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Marina Tejera Peira |
Marina Tejera Peira es una poetisa autodidacta. Su estilo es, tachado, por ella misma, de anárquico; tan pronto hace poemas con rimas coherentes y consonantes como verso libre y de sentido a penas descifrable.
No se dedica a temáticas específicas, pues lo mismo halla a sus musas entre la más profunda introspección como en los hechos que recaen sobre cada extremo del planeta. Sus fuentes de inspiración son los elementos que componen un paisaje natural así como los recovecos de la personalidad de cada ser humano. Es aficionada a probarse la piel de otros a través de la empatía, llegando a olvidar quien es por instantes y así realizar críticas sociales constructivas a través de la filosofía que reflejan muchos de sus poemas. Más idealista que nostálgica, bebe y se baña desnuda en cada estanque, soñando que las aguas no se corrompen ni evaporan.
Escribe desde sus 12 años, de la mano de su primer desengaño amoroso, comenzó escribiendo al desamor durante varios años, como tema exclusivo y, con el tiempo, ha abierto su abanico de múltiple colorido con el fin de ampliar sus horizontes y así llegar, comprender, alegrar y esperanzar a los demás tanto como a sí misma. Hasta el momento actual, su poesía no había ido más allá de las manos de sus personas más allegadas; ha pasado una fase de frustración artística e inspiración nula, que se ha extendido a lo largo de dos años y, hoy por hoy, ha regresado con más fuerza que siempre, recorriendo los mundos infinitos de las redes sociales cibernéticas para darse, al fin, a conocer a otras miradas y terminar por adentrarse en el PLENILUNIO, para compartir mucho más arte del que puede crear su baile neuronal en solitario.
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